Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

En sus cuatro visitas al coliseo azulgrana, el técnico francés ha salido con buenos resultados y el miércoles quiere volver a confirmarlo

Zinedine Zidane no conoce la derrota como técnico del Real Madrid en sus visitas al Camp Nou, cuatro en su primera etapa como entrenador blanco, con un balance de dos triunfos y dos empates, números que solo consiguió Miguel Muñoz en la historia del club y al que puede superar si no cae en el Clásico.

El único entrenador del Real Madrid que protagonizó cuatro visitas sin derrota a casa del eterno enemigo, el Barcelona, fue Miguel Muñoz con pleno de victorias entre 1962 y 1965 entre Liga y la Copa del Generalísimo. Pasaron 53 años hasta que apareció Zidane para igualarlo. El técnico francés tiene ante sí la oportunidad de firmar algo que nadie consiguió para el conjunto madridista. Un nuevo récord en su largo historial.

Siete enfrentamientos y un 42% de victorias convierten a Zidane en mal rival para el Barcelona. Más aún en el Camp Nou donde el técnico francés no conoce la derrota en sus cuatro visitas. Dos victorias y dos empates en partidos que siempre marcan la temporada.

Su estreno no pudo ser mejor para los interesas madridistas. Fulminó Zidane en su primer clásico la condición de invicto del Barcelona tras 39 encuentros sin perder. Era el 2 de abril de 2016, con la Liga prácticamente perdida tras la mala racha con Rafa Benítez al mando, cuando dio la sorpresa en el Camp Nou (1-2).

Y lo hizo jugando en inferioridad numérica, con diez futbolistas tras la expulsión de Sergio Ramos. El tanto decisivo marcado por el portugués Cristiano Ronaldo hizo crecer la autoestima de un equipo que extendió la lucha por la competición doméstica hasta el final y tomó impulso para la conquista de la Liga de Campeones.

comienzo del partido de la decimocuarta jornada de Liga que disputan frente al FC Barcelona en el Camp Nou de Barcelona. EFE/Alejandro GarcÃ?a ESPAâ?”A Fâ??TBOL LALIGA SANTANDER

Hasta la llegada de Zidane, en diez años no había habido un técnico que puntuase en su primer clásico en el banquillo madridista. Ni Juande Ramos, Manuel Pellegrini, José Mourinho o Carlo Ancelotti. Todos encajaron derrotas en su estreno. Desde Bernd Schuter en 2007 nadie había conseguido lo que logró el técnico francés. Tras su marcha se repitió la historia con Julen Lopetegui, a quien el 5-1 del último precedente liguero le costó el puesto.

Santiago Solari empataría en su estreno, en Copa del Rey, en el Camp Nou (1-1), antes de recibir dos correctivos en el Santiago Bernabéu que también le hicieron perder el poco crédito que tenía para no ser un técnico de paso.

Los dos primeros clásicos de Zidane como entrenador se dieron en Barcelona. El 3 de diciembre de 2016 el Real Madrid mantenía la distancia de seis puntos en su camino al gran reto del curso, la conquista de la Liga, gracias a un tanto salvador de Sergio Ramos en el tiempo añadido que daba el empate (1-1). Un testarazo de Luis Suárez hacía saborear el triunfo al barcelonismo hasta que el capitán volvió a ser salvador.

La siguiente visita al Camp Nou se produjo en el inicio de la temporada 2017/18, en la Supercopa de España. El Barcelona llegó a la cita aún digiriendo la marcha del brasileño Neymar y el Real Madrid exhibió pegada. Dos bellos goles de Cristiano Ronaldo y Marco Asensio en los diez últimos minutos de un partido marcado por la expulsión del astro portugués por empujar al colegiado De Burgos Bengoetxea, sentenciaban el título.

Ese mismo curso, el 6 de mayo de 2018, llegaba la última visita hasta la fecha de Zidane a la casa del Barcelona y se mantenía invicto. En un duelo eléctrico, el último de la leyenda Andrés Iniesta, el intercambio de golpes dejó un empate (2-2), con el equipo de Ernesto Valverde jugando en inferioridad toda la segunda parte por la expulsión de Sergi Roberto.

Los goles de Cristiano y Gareth Bale igualaban los marcados por Luis Suárez y Leo Messi en un momento en el que el técnico francés ya veía que su discurso había perdido fuerza en el vestuario y comenzaba a meditar dar un paso a un lado como hizo tras la conquista de la Liga de Campeones. Tras su regreso menos de un año después, encara un nuevo clásico con la posibilidad de hacer historia y ser el único entrenador que no perdió en cinco visitas consecutivas al Camp Nou.

 

0
0
0
s2sdefault